La vida es un escaparate, nosotros estamos dentro, desde fuera no nos vemos, no sabemos lo que hacemos, porque solo nos miramos, cuando queremos hacerlo, pero el escaparate nos engaña, nuestra imagen no refleja como somos, solo refleja el exterior, lo que nuestro cuerpo adorna, nuestra alma queda oculta, su belleza no se ve, nuestro cuerpo no deja que esa belleza salga, porque su hermosura le daña, y no quiere reconocer, que esa hermosura es suya, aunque esté dentro de él.
Nuestro cuerpo es egoísta, no se satisface con nada. Si muchas cosas le damos, siempre quiere mucho más, en los tiempos que corremos, eso es lo habitual, porque siempre queremos mucho más de lo que tenemos:
Si tenemos dinerito
Siempre más querremos,
Y esa avaricia nos lleva
A que nunca sepamos apreciar
Que lo que ahora tenemos,
Es más de lo que tienen los demás,
Con solo mirar atrás,
Esa enseñanza podremos comprobar.
Si mucha ropa tenemos, y los caprichos que queremos nos podemos regalar, como siempre, querremos tener mucho más, compulsivos somos muchas veces al comprar, y compramos cosas que no necesitamos, solo para engalanarnos, y gustar a los demás:
Nuestro ego, con esto
Nunca estará satisfecho,
Porque cuanto más le demos
Mucho más nos pedirá,
Y nunca estará de acuerdo,
Por mucho que lo engalanemos,
Nunca contento estará.
Y esta es una gran verdad,
Que se puede comprobar,
Si mirando nuestros armarios.
Vemos, que con cosas que no necesitamos,
Muy atestados están.
Estas cosas que he contado, es la pura realidad, porque nunca nos conformamos con lo que tenemos, siempre queremos más, y si miramos atrás, como aquél sabio mísero y triste lo hacía, veremos, como él veía, pero actualizado a nuestros días, que mucha gente carece de lo más imprescindible para vivir, y que pasan carencias de las cosas esenciales que necesitamos, para salir adelante, y llegar a fin de mes, y que a veces pasan hambre, porque el sueldo, si lo tienen, no les da para a su familia alimentar.
Si hacemos lo que antes he dicho, fácilmente podremos comprobar, que es una realidad, que mucha gente lo pasa mal, y así apreciaremos, como si fuera un tesoro, lo que en la vida tenemos.