martes, 7 de agosto de 2012

Dilemas una vez máS! ~

Encontrarse sola a la 1 de la mañana de un Miércoles, (Ahora voy entendiendo porque odio los Miércoles), donde lo único que es capaz de acompañarte y entenderte es el silencio. Silencio que deja meditar, silencio que acompaña pero a la vez lastima, silencio que quisiera que se tranformara en tu voz diciendo simplemente "Ya va a pasar", pero no es mas que SILENCIO. Podría citar varias de frases hechas como, "Esta es la gota que revalsó el vaso" "No esta muerto quien pelea" "Si lo amas déjalo ir", estas y otras tantas, encajan perfecto en este silencio atróz, pero como detesto profundamente a la gente que para todo tiene una frase hecha, solo puedo decir que NECESITO UN CAMBIO. Necesito encontrar en este silencio, la llave al otro lado de las cosas, y mientras escribo esto se me viene a la mente una canción de callejeros, la busco, y pongo play, la escucho y la escucho, y no dejo de escucharla por mas de 40 minutos, si por más de media hora la misma melodia, y escribo y escucho, escribo y escucho, escribo y escucho. Escucho el silencio mezclado con la música, y la paz empieza a llegar. Parece que llega, llega, finalmente llega, pero se va. Las lágrimas dejaron de rodar, eso causa la música, porque en definitiva en algunos momentos de la vida, no hay un puto consejo que valga. Todo es en vano. Hasta que, nos determinamos a hacer cambios. ¿Hoy es el día de esa determinación? ¿Estoy dispuesta a cambiar para mi propio bien? ¿Porque será que siempre es más fácil cambiar para el bien ajeno, que para el bien propio? ¿Existe el cambio, o en definitiva el cambio es una mentira que nos creemos para estar un poco mejor con uno mismo? Mientras me pregunto esto y muchas cosas más escribo, escribo, escucho la canción y escribo. La paz llega al volver a escuchar esa canción, pero se va, porque la canción no es eterna, y aca pienso y reflexiono. Pero si nada es eterno! Y... ¿si nada es eterno porque nos hacemos problema? los problemas tampoco son eternos, ¿O si? Sigo escuchando la canción y sigo escribiendo, la paranoia baja, la ansiedad se consume, los miedos aflojan y ahora un poco más fría trato de recapacitar en las palabras ya dichas, y la canción termina, el silencio vuelve a inundar mi casa en esta madrugada y la cabeza vuelve con su calesita sinfin de preguntas sin respuesta. Vuelvo a poner la misma canción, la tensión vuelve a bajar, la paz llega. LLEGA PERO NO SE QUEDA. Cambio de canción, y vuelvo a cambiar, y asi pasan los minutos, entre la soledad y el silencio mezclado con la alegría de la música y la paz. Irónico. Muy irónico, pero eso hago durante toda la noche, viajo en la ambiguedad de la soledad y la paz, entre el silencio y la música. Reviso el celular, vuelvo a leer lo ya escrito, me arrepiento, pienso, ¿De que me arrepiento si eso es lo que pienso, eso es lo que me pasa, porque debo arrepentirme? Lloro. Miro las respuestas, pienso ¿Se estará arrepientiendo como yo? vuelvo a pensar en lo tarada que soy por pensar en que se esta arrepintiendo, ya ni la música opaca el silencio al pensar. Sigo escribiendo y podria escribir durante horas, me pregunto una vez más como llegue hasta aca y porque no puedo salir, ¿No puedo o no quiero? otra vez la misma pregunta. Me pregunto porque es tan dificil encontrar paz y pienso porque busco algo que siempre deteste, PAZ. Dejo todo en paz por unos minutos, apago la música y dejo de escribir... Me quedo muda, tratando de pensar en blanco, miro de reojo el celular, y en el silencio me lo imagino estrellado contra una pared de concreto y pienso que bueno sería tener el valor para poder hacer eso no solo con lo material sino tambien con lo sentimental. Vuelvo a poner música y vuelvo a relajarme. Pienso en esas personas que me traian paz y ya no estan, las extraño y tambien extraño a aquellas otras que no me traian tanta paz pero que en definitiva tampoco me dejaban en silencio. Pienso... Escucho, "aguante dia a dia lo que me toca", y pienso. Solo yo y mi cabeza, yo con mis sentimientos y mis prejucios, yo con mi paranoia, con mi miedo, con mi soledad, esa soledad que es soledad aunque haya miles de personas al rededor tuyo. Pienso. No estoy sola, eso pienso, la tengo a ella. Apago la música de golpe, desconectando de un tiron los parlantes, casi rompiendolos, la música se va, me aparto de la computadora hechándome para atras y me acerco a leer lo último que acabo de escribir, leo: "LA TENGO A ELLA". La paz llega en el medio del silencio. ELLA, ella, ella, ella, me repito en mi cabeza. Ella me trae amor, me trae bondad, me trae serenidad y me trae lo que nunca tuve en la vida, PAZ. Vuelvo a tratar de conectar los parlantes, pongo música de nuevo mientras pienso en ella. Mientras bajo la música y seco las lagrimas, me sonrojo y rio. Largo una carcajada muy de adentro y sigo con una sonrisa en mi rostro. Mis ojos se iluminan al decir su nombre en voz alta. La paz llega y me inunda. Borro todos los mensajes, apago el celular, y cierro los ojos, y ahora en ella es en lo unico que pienso. Me levanto y voy a hacerme un cafe, vuelvo, releo todo lo que escribi, y vuelvo a sonreir. Y en lo que me quedo pensando es.... como tantagente intento aconsejarme, segui sus consejos, trate de buscar soluciones y nada funciono, y ella sin poder hablar me trae la solucion.... Simplemente, me trae PAZ.

viernes, 3 de agosto de 2012

Necesidad

Tomó un abrigo y abrió la puerta que daba a la calle. -¡Voy a salir!- exclamó a su madre. Salió de su casa solo para dar una vuelta. Necesitaba alejarse de sus locos pensamientos y preguntas al menos por unos momentos. Caminó unos pasos sin saber a donde iba, mientras, sintió que una gota de agua helada acababa de caer sobre su cabeza. Miró al cielo preguntandose si debía volver a su hogar para buscar un paraguas pero decidió seguir caminando, la lluvia comenzó a ser más intensa pero no le importó. A cada paso que daba, más disfrutaba de aquel ritual de la naturaleza. De pronto, creyó oir un estruendo en su interior, sin comprender qué ocurría, ella notó que algunas gotas de agua se habían vuelto saladas y cada vez rodaban con mayor rapidez sobre su rostro. Eran lágrimas, lágrimas que brotaban de sus ojos marrones, mezclandose con la lluvia. Volvió a su casa con todas las respuestas que buscaba antes de irse; una vuelta a la manzana, era todo lo que ella necesitaba.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Tomó un abrigo y abrió la puerta que daba a la calle. -¡Voy a salir!- exclamó a su madre. Salió de su casa solo para dar una vuelta. Necesitaba alejarse de sus locos pensamientos y preguntas al menos por unos momentos. Caminó unos pasos sin saber a donde iba, mientras, sintió que una gota de agua helada acababa de caer sobre su cabeza. Miró al cielo preguntandose si debía volver a su hogar para buscar un paraguas pero decidió seguir caminando, la lluvia comenzó a ser más intensa pero no le importó. A cada paso que daba, más disfrutaba de aquel ritual de la naturaleza. De pronto, creyó oir un estruendo en su interior, sin comprender qué ocurría, ella notó que algunas gotas de agua se habían vuelto saladas y cada vez rodaban con mayor rapidez sobre su rostro. Eran lágrimas, lágrimas que brotaban de sus ojos marrones, mezclandose con la lluvia. Volvió a su casa con todas las respuestas que buscaba antes de irse; una vuelta a la manzana, era todo lo que ella necesitaba.

miércoles, 11 de abril de 2012

Y si, es una nena!

Hoy de imprevisto, por fin, pude ponerle un nombre a mi felicidad. Un nombre a la personita que llena de alegria mis dias.

Es inexplicable lo que se siente, lo que sentí, más allá de algunos sustos que nos pegaste en lo que va del embarazo, escuchar a la médica decir "Anda diciendole al Papá que compre escarpines ROSAS"

HOY SOY LA MUJER MÁS FELIZ DEL MUNDO PORQUE YA SÉ, EL NOMBRE DE LAS DOS PERSONAS QUE ME HACEN FELIZ EN TODO MOMENTO.


Gracias MORELLA por llenar de luz mis dias y gracias a Papi Sergio por estar disfrutando y acompañando en todo momento a la hermosa familia que formamos...

LOS AMO !!


miércoles, 4 de abril de 2012

Sueño Lúcido

Todos alguna vez recaimos en el pensamiento o en la imaginación de como seria el comportamiento de nuestros seres más cercanos en el caso de que nosotros por algún motivo no existieramos más. Debo confesar que me pasa bastante seguido.

Pensar quien me quiere de verdad, quien lo hace por compromiso, saber realmente el orden de prioridades de algunas personas o simplemente como cambiaria sus vidas el hecho de mi NO existencia en sus vidas, que tan importante era realmente para ellos.

También, recaigo siempre en el mismo pensamiento de imadurez, al querer saber si lo que hago esta bien o no, busco de algún modo alguna aprobación divina que, lamentablemente, nunca llega.

Pienso, pienso y pienso. Todo el tiempo. Muchas cosas, sin parar. Busco explicaciones a mi vacio existencial, a mi sentimiento de soledad más allá de la compañia o simplemente pienso como será mi vida de ahora más.
No puedo dejar de pensar si esta vida que estoy comenzando será como alguna vez la soñé o simplemente seré una más del montón, con una vida mediocre y sin brillo.

Anoche, miraba por decimo cuarta vez la película Vanilla Sky (que por cierto, me gusta mucho) ... Y no pude evitar pensar...
Pensar, en esos sueños lúcidos, que parecen reales pero que al fin de cuentas eran solo sueños. Pensar en el amor correspondido, en el amor real, en ese amor que no lastima sino que sana heridas pasadas. Pensaba, también en los cambios bruzcos y las sorpresas que la vida nos da constantemente.

Hay muchas frases y partes de esa película que sin dudas quedaran en mi cabeza, pero hay una pregunta que tengo presente en mi desde anoche...


" ¿Qué es la felicidad para ti, David? "

Hoy, me vuelvo a ir a dormir con el mismo interrogante que ayer.

jueves, 22 de marzo de 2012

Como todos los días.-

Impotencia, escribir solo para descargar las tensiones de un día complicado, escribir sin importar la gramática, la forma, o si los acentos están bien colocados o no.
Escribir.
Solo escrbir.

De nuevo, entrando en la madrugrada, vuelvo al mismo citio de todas las noches, a dejar plasmada en un ordenador todas aquellas ideas que no vieron la luz del día. Vuelvo, como siempre, a encontrar mi paz, sentada en el mismo lugar, en la misma postura, de la misma forma, es mi rutina, mi gloriosa rutina.

La única rutina que me agrada, la única rutina que repetiría sin cansarme, porque es la única rutina que me hace vivir una fantasía pero que es más real que ninguna, una rutina que trae paz interior. La única.


Todas las noches terminan con el mismo "Chau, hasta mañana" y los sollozos se escuchan en el vacio del celular , todas las noches terminan vacias pero con ansias de llenarse a la noche siguiente.

Y mañana será lo mismo, el despertador que suena, las ganas de no querer levantarme para no saber que día ni hora es, los reproches familiares que se tornan inaguantables, detestables, al punto tal de querer ensordecer para no tener que escuchar las misma frases una y otra vez. Luego, vienen los llamados, esos que por momentos llenan al alma de felicidad y alegría, pero que siempre en algún punto se vuelven inestables y terminan con los mismo planteos. Probablemente, después vengan esas desiluciones amistosas o aquellos comentarios que no quiero leer, ni escuchar, ni decir, pero que siempre estan, esperando el momento indicado para cagar una situación agradable.

Y por la noche, volveré de nuevo, otra vez. Volveré a mi refugio, a mi mundo, al lugar en que nadie importa más que YO. Más que mis sentimientos, mis derrotas, mis aciertos, mis miedos, mis fantasías, mis temores, mis virtudes, mis pocas soluciones y mis muchos problemas.

Volveré al único lugar donde solo estoy conmigo misma.